
Septillizos. Madre mía... nunca mejor dicho. Todo por el empeño surrealista de tener un varón, de que no se extinga una familia en una sociedad en la que las mujeres son prácticamente de vapor de agua, y sólo se materializan para parir. Pero ¿de verdad pensamos que es algo cultural?. No señores. La maternidad se sumerje en las molleras de muchas mujeres (unas por iniciativa propia, y otras, alentadas por sus parejas), apoderándose de ellas de tal manera que su vida no cobra más sentido que cumplir como fuente de vida. Ahora ya tienes tu varón, hija: ya puedes morirte tranquila.

La medicina china se basa en el equilibrio del "chi" (o energía vital), que se cree recorre el cuerpo de la persona, y que regula la armonía espiritual, emocional, mental y física del individuo. El estado del chi resulta de las fuerzas opuestas del "yin" («energía» negativa) y el "yang" («energía» positiva), según lo cual, la enfermedad ocurre cuando se produce un desequilibrio de las mismas, que altera el flujo del chi.
Son siete los métodos de tratamiento principales de la medicina tradicional china:
1. Tui Na o Tuiná Adelma: masaje chino
2. Acupuntura
3. Moxibustión
4. Ventosaterapia
5. Fitoterapia china o Materia médica china (incluye plantas, minerales y animales)
6. Dietética china

7. Prácticas físicas

La gente dirá lo que quiera, pero yo me sigo quedando con la medicina occidental...

Mientras derriba media farmacia, intentas mirar a su mamá, a la vez que tratas de adivinar con cuánta virulencia va a reprenderle. La mirada es suplicante, cada vez más. Y da su fruto, piensas. Allá va. Se acerca... "Pepiiiiiito: no toques eso, anda". ¡¡¿No toques?!!. Aún tendré que agradecer que no haya venido con un bate de béisbol o una motosierra el nenito, o que no haya entrado a la rebotica y al almacén a seguir "tocando".
Ya está bien del "es que son niños". No señores, no son niños: si se les da esa educación lo único que van a ser es gilipollas. Aunque ya se sabe que de tal palo...